Mantenimiento del coche en primavera: qué tener en cuenta

Neumáticos y filtros, claves para un correcto mantenimiento del coche

Aunque parezca extraño, los cambios de estación no sólo afectan a las personas y animales. También a los vehículos. El frío, el calor, la humedad, el polvo e, incluso, el polen pueden hacer que se resientan y sufran fallos y averías. De ahí, que sea tan importante que llevemos al día el mantenimiento del coche en cualquier estación y que, ante cualquier sonido extraño o irregularidad, acudamos a un taller para revisarlo y evitar males mayores.

Pero, ¿qué tener en cuenta? Os explicamos cuáles son los elementos del vehículo que más se resienten con la llegada del calor y el buen tiempo y a los que deberemos prestar especial atención durante los meses de primavera y verano.

1. Neumáticos

Los neumáticos, además de soportar el peso del vehículo, son el elemento de contacto del coche con la calzada. Nos ayudan a absorber las irregularidades de la carretera y controlar acciones como la tracción o la frenada. Por eso es necesario revisarlos periódicamente y cambiarlos  cuando lo haga la estación.

No podemos olvidar que no es lo mismo conducir por carreteras húmedas o con nieve que hacerlo sobre  cemento seco y a altas temperaturas. Si hemos dotado a nuestro coche de neumáticos de invierno, deberemos seguir el proceso inverso en primavera. Es decir, deberemos montar los neumáticos de verano, más adaptados a climas cálidos.

En caso de utilizar los mismos neumáticos en invierno que en verano, deberemos comprobar que no presenten grietas o que estén resecas o muy gastadas y que la presión sea la correcta.

2. Filtros

El mantenimiento del coche no se centra en controlar que los neumáticos estén en perfecto estado o sean los adecuados para la temporada del año. Para evitar averías y alargar la vida de tu vehículo es preciso, además, revisar los filtros de tu coche. Son ellos los encargados de filtrar y purificar el aire y los que, debido al polen, al polvo y a la suciedad, son propensos a obstruirse y a sufrir fallos.

Deberemos comprobar que no estén obturados y, si es necesario, cambiarlos para garantizar que el aire que respiremos no esté viciado.

 

Un buen mantenimiento del coche evitará fallos y averías en carretera

 

3. Aire acondicionado

De la misma que debemos vigilar el estado de los filtros del coche, debemos ocuparnos de que el aire acondicionado funcione a la perfección. De lo contrario, corremos el peligro de que las temperaturas asciendan y nos achicharremos en carretera.

Comprobar la carga de gas refrigerante y rellenarla, en caso de necesitarlo, será clave para disfrutar de una primavera fresca en el interior de tu vehículo.

4. Batería

Además de los neumáticos o filtros, un buen mantenimiento del coche requiere la revisión y puesta a punto de la batería. ¿La razón? Este elemento es uno de los que más sufre con el frío y, por tanto, más proclive a sufrir averías como consecuencia de las bajas temperaturas.

Revisarlo con suficiente antelación, evitará más de un susto antes de salir a la carretera.

5. Luces

Con la llegada del buen tiempo los viajes aumentan y, también, la necesidad de que las luces estén en perfecto estado y su altura y regulación sea la correcta.

En caso de que alguna esté fundida, deberemos sustituirla por otra y, de paso, hacer lo mismo con su pareja. Así nos aseguraremos que no se estropee poco después en medio de la carretera y sin opción a cambio.

6. Frenos

Los frenos trabajan a altas temperaturas. De ahí que, cuando la estación cambia y aumenta el calor, debamos poner especial atención a este elemento y revisarlos que las zapatas y pastillas estén en buen estado.

7. Limpiaparabrisas

En el mantenimiento del coche no puede faltar la revisión del limpiaparabrisas. Éste elemento nos ayuda a garantizar la visibilidad durante la conducción y cualquier fallo en su funcionamiento nos afecta. Sobre todo, durante las lluvias primaverales.

Cualquier daño y suciedad en la escobilla debe ser eliminado a tiempo.

 

Batería, frenos y neumáticos, claves en el mantenimiento del coche

 

8. Carrocería

Los que viven en zonas donde la nieve es un habitual lo saben: la sal que se echa en las carreteras puede dañar los bajos del coche. También, otros elementos como el sol, el salitre o las heces de aves urbanas. Ante cualquier indicio de corrosión, debemos llevar nuestro vehículo al taller y que lo reparen.

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