Iluminación del coche en buen estado para evitar accidentes

Mechanic with new car headlight in a workshop

Es de gran importancia y básico tener el sistema de iluminación de nuestro vehículo al día y en buen estado. Cuando es de noche o las circunstancias climatológicas son adversas, debemos ser visibles y poder ver cualquier cosa de la carretera, ya sean los demás coches u obstáculos. Sin luz del día y en zonas con bancos de niebla el número de accidentes aumenta en un 30%, y el 40% de coches que circulan tienen algún fallo de iluminación. Si entrelazamos estos datos veremos que es vital para una conducción efectiva y segura tener las luces del coche en orden para reducir el riesgo de accidente.

Asimismo, el color de las luces está catalogado por la normativa internacional, de manera que todo el mundo entienda y pueda saber qué intenciones tenemos en la carretera: girar, frenar, parar, etc.

Luces que podemos encontrar en nuestro vehículo

  • Luces delanteras: divididas en luces largas y cortas. Son las más vistosas y según el coche puede cambiar la estética pero la finalidad es la misma. Las luces de corta distancia nos permiten la visibilidad nocturna y las de larga distancia también, pero con mayor capacidad. Éstas son las que tendremos que desactivar si nos cruzamos con otros vehículos ya que son muy molestas para el otro conductor, solo se utilizan en caso de circular solos, sin nadie en sentido contrario ni delante nuestro.
  • Luces supletorias y luces anti niebla: las primeras no son habituales en los turismos sino que se utilizan en todo terrenos o algunos países. Aumentan el campo de visión se sitúan sobre una barra en el techo del coche. En cambio los anti niebla sí son obligatorios y enfocan más abajo que las luces cortas. Éstos nos permiten tener más visibilidad en caso de niebla, lluvia intensa o nieve.
  • Luces diurnas: desde 2011 todos los fabricantes están obligados a incluirlas. Son luces que se encienden directamente al encender el coche y siempre funcionan. Se caracterizan por su larga duración y rara vez las tendremos que cambiar.
  • Luces de posición y estacionamiento: las primeras siempre van acompañadas de las luces de corta distancia, ya que la normativa no permite utilizarlas de manera exclusiva. Solo nos servirán de ayuda en caso de que se estropee alguna luz. Las de estacionamiento, por otro lado, aunque no son obligatorias y no es común verlas en nuestro país, sirven para iluminar el vehículo en caso de estacionar en un lugar con poca visibilidad.
  • Intermitentes: estas luces nos permiten indicar los movimientos que haremos durante la conducción, nos ayudan a indicar si queremos girar y las podemos encontrar en las esquinas del coche, en algún caso también en los retrovisores.
  • Luces de emergencia: nos ayudan a señalizar una situación inhabitual o alertar de cualquier situación sobre la circulación.
  • Luces posteriores: en la parte trasera del vehículo podemos encontrar las luces de marcha atrás, de color blanco y que se encienden automáticamente cuando cambiamos el cambio de marchas. Las luces de freno, de color rojo y que se activan cada vez que frenamos. Y por último, las anti niebla, que pueden ser dos o una sola, son de color rojo intenso y permiten que los demás nos vean en caso de niebla intensa.

Antes de fundirse una lámpara se puede llegar a perder hasta un 30% de luminosidad, así que se recomienda cambiarlas cada dos años aproximadamente. Las luces del coche son de diferentes tipologías y como podemos apreciar, todas tienen su importante función. Para no perder visibilidad y hacernos ver en la carretera tenemos que revisar periódicamente la iluminación. De esta manera reduciremos la probabilidad de accidente. En Garatge Aluart te ayudaremos con todo lo relacionado con las luces de tu vehículo.

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